Ella tiene el poder

Esta vez, tú tienes el mando. Te invitamos a que disfrutes tanto como ellos lo hace cuando controlan el mando de un huevo o tanga vibrador. ¿Y si esta vez las reglas las pones tú? El mando está en tu mano y la decisión también.

¿Y si esta vez tú tuvieras el control?

Estamos acostumbrados a pensar en el placer como algo que cada uno controla sobre sí mismo o inlcuso sobre nosotras. Pero ¿y si cambiamos las reglas?

¿Y si esta vez él fuera quien tuviera que dejarse llevar y tú decidieras cuándo, cuánto y cómo?

Imagina que estáis jugando, que él lleva puesto un juguete y que el mando está en tu mano. Tú decides cuándo activarlo, cuándo cambiar el ritmo y, sobre todo, cuándo parar.

De repente, el juego cambia.

Tú tienes el mando. Él tiene que esperar.

Una de las cosas más divertidas de este tipo de juegos es precisamente la anticipación.

Puedes empezar suavemente, aumentar la intensidad poco a poco y, cuando notes que está completamente concentrado en las sensaciones… bajar el ritmo o detenerlo.

No se trata simplemente de estimular, sino de jugar con la expectativa.

¿Hasta dónde puedes llevarle sin dejar que pierda el control?

Ideas para jugar con el control

Durante los juegos de pareja

Él puede llevar puesto el juguete mientras vosotros disfrutáis. El mando lo tienes tú y decides cuándo entra en juego.

El juego de “ahora sí… ahora no”

Una forma sencilla de explorar el control es alternar momentos de estimulación con pequeñas pausas. La gracia está en no saber exactamente cuándo volverá a activarse.

El paseo con un secreto

¿Y si salís de casa y el mando va contigo?

Un paseo, una cena o simplemente salir a tomar algo puede convertirse en vuestro pequeño secreto. Él sabe que tú tienes el control, pero no sabe cuándo decidirás utilizarlo.

Intercambiar los papeles

Hoy mandas tú. Otro día puede mandar él. Lo interesante es descubrir qué os excita más: controlar, dejarse llevar o ir alternando los papeles.

Y entonces aparece el punto P

La próstata es una de las zonas del cuerpo masculino que puede ofrecer sensaciones diferentes a las que normalmente se exploran durante el sexo.

Por eso, descubrir el llamado punto P masculino puede ser una oportunidad para salir de la rutina y experimentar con una zona que quizá nunca habíais incorporado a vuestros juegos.

No hay que hacerlo con prisas ni con expectativas concretas. La idea es explorar, descubrir qué gusta y encontrar nuevas formas de disfrutar juntos.

Porque probar algo nuevo no consiste solamente en añadir un juguete al dormitorio.

Consiste en descubrir que el placer también puede estar en ceder el control, jugar con la anticipación y dejar que sea tu pareja quien decida el siguiente movimiento.


Redacción Factor Mujer · Agosto 2026


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