Interrupciones placenteras II Ver más grande

Interrupciones placenteras II

Acarició con su mano el brazo de él hasta llegar a la muñeca y la cogió. Hizo lo propio con la otra mano para después llevarlas las dos atrás a pesar de las protestas de él...

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Y cuando lo tuvo donde quería, entonces las esposas le dijeron lo que su mujer tenía preparado.

Intentó levantarse pero ella lo empujó hacia la silla. Ahora no era hora de levantarse, sino hora de obedecerla.

Dio la vuelta a la silla y dejó que los ojos de él se posaran por todo su cuerpo evitando el enrojecimiento que sentía por tal mirada que estaba echándole. Quiso protestar, quiso preguntarle qué le pasaba mas no pudo pues una mordaza le privó de ese privilegio, aunque el acercamiento de los senos de ella ya le había dado un pequeño premio por ser bueno.

Vio la incertidumbre en su pareja, las dudas y el no entendimiento así que procedió a explicarle que, como una maestra, le enseñaría cuándo era hora de trabajo y cuándo hora de disfrutar en familia. Y mientras hacía eso, sus manos recorrían su propio cuerpo, aquel que sabía él disfrutaba tanto, solo que ahora, no podía hacerlo.

Volvió a intentar levantarse y, rauda, golpeó con la fusta en la zona más sensible masculina haciendo que cayera en la silla con un gemido, sus piernas juntándose para apaciguar el dolor que le había infligido, más por la sorpresa que por la fuerza en sí.

La fusta acarició la zona de los muslos subiendo por el pecho hasta la barbilla donde levantó la cabeza. Iba a ser una dulce rendición, tenerlo a sus pies completamente.


Relato erótico by Kayla Leiz (diciembre 2012)


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